31 Horrores vol. 5: 31. El mensaje

Escrita en esta realidad por:

«¿Sabes que tus acciones son inútiles?» dijo la entidad con forma de calabaza al espíritu del bosque.

«Asbalaca he venido a castigarte por lo que le has hecho a este bosque, a detener tu influencia«

«Es inútil, yo no tengo principio ni fin. Además, mi influencia crece a medida que mis obras alcanzan más almas. Crecen como las calabazas en este bosque«

«Quizás no pueda detenerte a ti, pero a tu obra si«

«Mis obras van más allá de mí existencia, todo aquel que las oiga escuchará la locura bailar en su mente, todo aquel que las lea mirará la oscuridad con pasión. Mis obras se anidan en el corazón de los hombres, mientras buscan compartirlas con otros. Incluso son celebradas una vez al año«

«Pues silenciaré tu voz, cambiaré tus palabras. Tu obra podrá ser encontrada, pero nunca entendida» dijo el espíritu iniciando un hechizo, a lo cual la entidad no le dio importancia, pero rápidamente se dio cuenta de su error.

«¿Que cesHa haces euq?» dijo el antiguo ser mientras sus palabras se convertían en inentendibles. «REMUE TADIMAL» gritó al comprender la naturaleza del hechizo, aplastando luego al espíritu. A pesar de su reacción, el hechizo había sido completado. El silencio se hizo en el bosque a partir de ese momento. Pero un día una sonrisa oscura y vacía apareció en el rostro de todas las calabazas del bosque. Un pequeño niño que pasaba por ahí tomó una de estas y la observó con curiosidad. La mueca de la calabaza cambió y un mensaje apareció:

«Jesamen le tracuenen. Hía tases euq eS«

El niño salió corriendo asustado, mientras la calabaza se quedó observándote a ti

Historia escrita en esta realidad por Gelje.
Historia descubierta en «Existencia» por Calabaztros, el último acólito.

Mi señor…

En estas 31 calabazas he encontrado tu obra…

Puedo ver tus palabras…

Tu mensaje…

¡Pero no puedo entenderlo!

Pero juro que encontraré quien pueda leerlo…

Y TE LIBERARÉ…

Calabaztros, el último acólito de Asbalaca, el señor de los horrores

Historia inspirada en el arte de SAM HEIMER

Eco de la historia

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