Lo único que podía rivalizar con la emoción de Max en aquel momento eran sus ganas de vomitar. Mientras daba vueltas y vueltas sin parar en las sillas voladoras, notó cómo el cielo se oscurecía rápidamente y la alarma de tornado comenzaba a sonar. Cuando vio a la gente correr, sintió miedo. Cuando la atracción fue arrancada del suelo y elevada por los aires, Max solo atinó a cerrar los ojos y esperar el impacto final. “¡No quiero estrellarme contra el suelo!” pensó con desesperación. Al percatarse que el golpe no llegaba, volvió a abrirlos, esperando ver como había sobrevivido. Sin embargo, el aparato aún seguía en el aire, elevándose cada vez más. Cuando Max miró abajo y notó la boca que yacía en el fondo del tornado, solo un pensamiento llegó a su mente: “¡Quiero estrellarme contra el suelo!”

Historia escrita en esta realidad por Gelje.
Historia descubierta en «Existencia» por Calabaztros, el último acólito.

Historia inspirada en el arte de Aditya Aryanto

Eco de la historia







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