«4 metros» murmuraba el magnate con sus labios indestructibles de titanio reforzado. Repasaba una y otra vez esa distancia, mientras continuaba realizando múltiples operaciones con los procesadores que suplían a su cerebro.
Entre cálculos, reproducía el único video guardado en su memoria ilimitada. Comenzaba con él despertando de su operación. Al notar que ya no queda nada de su cuerpo humano, exclamaba triunfal que había alcanzado su sueño; había burlado a la muerte. Con euforia indicaba que solo le faltaba una cosa para terminar la operación, activar la batería infinita de su nuevo cuerpo biónico y así dejar el cargador infinito al cual estaba pegado. Solicita a su asistente que active la batería, pero ella deja el control de la batería sobre una mesa y luego se acerca a la salida. Antes de irse exclama: «El control se encuentra a 4 metros de usted, señor. Llegar hasta aquí les tomaría 11 segundos a sus nuevas piernas, sin embargo, su cuerpo solo duraría 10 segundos tras separarse del cargador, luego se apagaría junto con su mente. Así que debe tomar una decisión señor; ¿A qué le teme más? ¿A la muerte de la que siempre ha tratado de escapar? ¿O a vivir una eternidad atrapado en 4 metros? Decida señor, que aquellos que usó para experimentar no pudieron elegir.»

Historia escrita en esta realidad por Gelje.
Historia descubierta en «Existencia» por Calabaztros, el último acólito.

Historia inspirada en el arte de Jaanus Makko

Eco de la historia







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