“¿Quieres saber qué hay después de la muerte? Déjame contarte una historia. En mis primeros años ejerciendo la medicina, una vez un anciano muy enfermo me suplicó que no le dejara morir. Pensé que era el temor racional a la muerte e intenté calmarlo, pero en sus ojos se reflejaba un miedo atroz, mientras me repetía que no entendía, que vendrían por él. Antes de poder decir algo, escuché el relincho de un caballo. Creyendo que eran las medicinas que había pedido, me asomé a la ventana, pero lo que vi fue una especie de… ¿jinete?¿caballero? no lo sé, pero montaba un sombrío corcel. A pesar de estar en la colina, me pareció que los ojos de aquel individuo resplandecían en medio de la noche, mientras observaba en dirección a donde me encontraba. Noté que el caballo parecía arrastrar algo… ¿personas? ¿cadáveres? no sabría decirlo con certeza. De repente, vi como el extraño animal se levantó sobre sus dos patas, para luego oír el grito agónico del anciano. Corrí a la cama. Había muerto. Al regresar a la ventana, vi al jinete alejarse…
Y juraría que uno de los cuerpos que arrastraba era el del viejo…»
«Así que, respondiendo a tu pregunta, no sé qué hay después de la muerte, pero tampoco quiero saberlo…»

Historia escrita en esta realidad por Gelje.
Historia descubierta en «Existencia» por Calabaztros, el último acólito.

Historia inspirada en el arte de Adam Burke

Eco de la historia







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