«…y si le das tres vueltas a este árbol, te pierdes para siempre» dijo Ramón con voz misteriosa. Yo me reí. «Eso es una tontería ¡Y lo probaré!» grité mientras comenzaba a darle vueltas al tronco, ignorando las advertencias y quejas de mis amigos. Al dar la tercera vuelta, ninguno estaba allí. «¡Ja buena broma!» grité, pero nadie respondió. Busqué un poco y los encontré. «¿Ven tontos? Ese árbol no tiene nada especial». Ellos me vieron con cara rara. Hicieron que no me reconocían e intentaron ignorarme. Aquello me molestó a tal punto que iniciamos una pelea. La policía llegó pronto. Llamaron a mis padres. Dijeron que no tenían ningún hijo. Desesperado intenté escapar, pero me metieron en la cárcel del pueblo. Nadie sabe quién soy. No me quieren dejar salir, dicen que estoy loco. Ahora estoy encerrado, observando el parque del pueblo desde la ventana de la cárcel, deseando poder darle 3 vueltas a ese maldito árbol y regresar a mi vida…

Historia escrita en esta realidad por Gelje.
Historia descubierta en «Existencia» por Calabaztros, el último acólito.
Mi maestro una vez me dijo que dentro de las historias hay más que palabras e imágenes, se esconden secretos y mensajes solo para aquellos que ven más allá de lo evidente. Sé que en estas historias se oculta algo...
Y voy a descubrirlo…
Calabaztros, el último acólito

Eco de la historia







Deja un comentario