El espectro apareció al finalizar las palabras que lo invocaron. Frente a él, una niña con un gato lo observaban. En el rostro de la chiquilla se apreciaba el inocente temor de un infante que no sabía lo que hacía. «Dime lo que deseas y te lo daré a cambio de tu alma», exclamó el ser de ultratumba. La pequeña, temblando, respondió «Quiero ir a casa». «Que así sea», dijo el ente y luego iluminó a la niña con su luz mortecina, sin embargo, se detuvo al instante. «Tú no tienes alma», replicó el ser. La nena comenzó a llorar y el espectro sintió como su poder disminuía, hasta que se disolvió. «¿Me devuelves mi alma ahora?», preguntó entre lágrimas la pequeña, «No, aún no. Aún necesito más poder», respondió su felino acompañante.

Historia escrita en esta realidad por Gelje.
Historia descubierta en Existencia por Art, el trotamundos sin pies.
Historia inspirada en el arte de John Kenn







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