No fue hasta que despertó, que la mujer supo que todo había sido una pesadilla. La parálisis, las luces fuera del cuarto, los seres rodeando la cama. Intentó calmarse. Respiró profundo. No funcionó. Los recuerdos, las sensaciones, todo era muy vívido. Necesitaba desahogarse. Se sintió como una tonta por lo que iba a hacer, pero con cuidado se volteó para despertar a su esposa y contarle lo que había soñado. Pero ella no estaba.

Historia escrita en esta realidad por Gelje.
Historia descubierta en Existencia por Art, el trotamundos sin pies
Arte de Liam Peters: http://liampeters.blogspot.com/







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